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Cambiar un tubo fluorescente por un tubo LED

Guía para reemplazar los antiguos tubos fluorescentes por nuevos tubos con tecnología LED

Este es un proceso sencillo pero que aun así requiere de mucho cuidado y de una mano experimentada, por tal razón bajo ninguna circunstancia realice esta tarea si no sabe que es lo que está haciendo, mejor busque a un profesional que lo haga por usted o que lo supervise. Entonces, el primer paso que deben realizar es modificar el cableado, ya que los tubos LED no precisan la misma tecnología que la lámpara fluorescentes, lo que tenemos que hacer es retirar la reactancia y el cebador y realizar la conexión directa desde los cables de poder a los terminales del tubo LED. Los pasos a seguir son:

  • La seguridad primero, así que desconecte el flujo de corriente del circuito en el que trabaje y antes de operar en el asegúrese de que no existe energía circulando por el mismo.
  • Luego, retira el tubo fluorescente en conjunto con la reactancia y el cebador, ya que no serán necesarios.
  • Ahora viene la reconexión, es tan simple como tomar el cable de corriente activa y conectarlo con un receptor del portalámparas, después conectar el cable neutro y conectarlo con el otro receptor.
  • Por último, solo debe comprobar que enciende, haciendo pasar la corriente por el de nuevo y listo ya puede disfrutar de su nueva lámpara.

Reactancia y cebador

Conozcamos un poco sobre estos dos dispositivos, en lo que concierne a tu casa debes de saber que estos dos aparatos son completamente innecesarios para la nueva conexión con una lámpara LED. Así que si tu objetivo al cambiar de tubos fluorescentes a tubos LED era consumir menos energía por más poder, pues lo lograste, ya que la reactancia y el cebador consumen mucha energía por si solos y no permiten una luz tan brillante ya que los tubos fluorescentes funcionan gracias a  un gas que se calienta y permite que pasen los electrones a través de ella iluminando, lo cual no es tan potente y rápido como la tecnología de las luces LED y además es malo para el medio ambiente, así que es un ganar-ganar.

Cebador y portacebador

En cuanto al funcionamiento especifico de la lámpara fluorescente es importante conocer el trabajo del cebador,  este se encarga de elevar la temperatura del gas en el interior del tubo a través de la creación de una chispa dentro del tubo que desencadena una reacción dando como resultado una alza térmica, este cebador se conecta a su vez en un portacebador.

Reactancia

El trabajo de la reactancia por otro lado es algo más complejo, pero en resumidas cuentas se encarga de que la potencia expresada en voltajes que llega hasta él sea mucho mayor a la hora de llegar al tubo fluorescente, con el objetivo de que más electrones transiten por el tubo libremente.

Ventajas del tubo LED sobre otras lámparas

La tecnología de los tubos LED es mucho más avanzada que la de los antiguos tubos fluorescentes, es por tal razón que es obvio pensar que los beneficios en comparación del uno con el otro serán muy claros. Y por supuesto que lo son, en general los tubos LED superan a otras tecnologías gracias a que son más amigables con el medio ambiente gracias a que consumen menos energía, necesitan de menos partes para instalarse,  tienen un periodo de vida útil mayor lo que hace que necesitemos menos, etc. Sin mencionar las ventajas funcionales tales como el simple hecho de que una lámpara LED ilumina mucho más y mejor que una lámpara fluorescente, además no tarda para calentar y alcanzar su máximo y no requiere que la mantengamos encendida todo el tiempo para que trabaje como debería.

  • Periodo de vida: un buen tubo LED dura al menos unas 50.000 horas encendido de forma continua y sin interrupción en comparación con los tubos fluorescentes que presentan averías a las 8.000 horas encendido.
  • Durabilidad: un tubo LED es resistente a golpes y vibraciones y si se daña un foco puede remplazarse, en cambio un tubo fluorescente es extremadamente frágil.
  • Consumo eléctrico: una lámpara fluorescente puede llegar a consumir hasta unos 40W de potencia, gracias a la suma de sus partes, mientras que por otro lado, el tubo LED de una misma longitud consume entre 8 y 10W.
  • Encendido: al conocer el funcionamiento interno de un tubo fluorescente es muy simple comprender porque se tarda tanto en iluminar una habitación. Esto no ocurre con los LED ya que a penas y se enciende ya está a su máxima potencia.
  • Ambiente: los tubos LED no solo no necesitan de un cebador y una reactancia que consuma más energía y aumente tu huella de carbono sino que aparte no necesitan de ningún gas para su creación. El gas utilizado en los tubos fluorescentes está hecho con mercurio lo cual deja muchos residuos que contaminan por mucho tiempo el planeta.

Pasos a realizar antes de hacer una inversión en tubos LED

Una vez que hallas comprendido los beneficios y las opciones que tienes al realizar este proceso debes comprender también un lado negativo del proceso, y es el precio del mismo. Es verdad que las tecnologías LED son una maravilla en comparación con los viejos tubos fluorescentes perro en la actualidad son muy caros también (por supuesto si son para un proyecto de larga duración como una casa, un edificio de uso constante, etc. El ahorro a la larga será notable), así que considera esto antes de proceder y deshacerte de tus antiguos tubos fluorescentes.

 

Cargadores USB

Aunque muchos de vosotros creéis que esto no puede ser posible, los cargadores USB pueden lograr eso y más. Estos cargadores se han convertido en un elemento primordial y común de ver en todos los hogares, ya que facilitan la carga de diversos artefactos electrónicos al mismo tiempo.

Además, actualmente colocar enchufes con cargadores USB se ha convertido en lo más eficiente y cómodo para la carga de diversos dispositivos en los hogares. De esta manera, no tenéis que llevar el cargador a diversos lugares, y os ahorráis la energía que consumen los transformadores cuando están conectados, a pesar de no estar cargando ningún dispositivo.

De hecho, en el mercado ya se encuentran disponibles enchufes que poseen el cargador USB integrado, permitiendo así que carguéis diversos dispositivos cuando lo deseéis. Pero… ¿Cómo podéis instalar dichos artefactos eléctricos?

La respuesta a esa pregunta es sencilla, en primer lugar, cortad la electricidad en todo vuestro hogar para que trabajéis de forma segura. Luego, debéis quitar el enchufe que será cambiado, y colocar el nuevo enchufe con cargador USB integrado. Finalmente, conectad la electricidad de vuestro hogar y probad que todo esté bajo control.

Como podéis notar, es una instalación rápida y sencilla, sin mencionar el hecho de que todo lo podéis obtener a un precio sumamente económico. No lo penséis más, y dejad de pensar en tener que transportar a cada momento vuestros cargadores.